Hace unos días fui invitada por Love Barrio a ofrecer un par de charlas, la primera orientada al propósito, y la otra a la gestión de la incertidumbre.
En el segundo encuentro, propuse un pequeño ejercicio: recordar alguna etapa difícil que haya estado marcado por la incerteza pero que, al día de hoy, ya se considerase superada.
La intención era sencilla: mirar hacia atrás para reconocer qué les ayudó a atravesar aquello. No desde el dolor, sino desde el reconocimiento de los recursos que fueron útiles para transitar la situación.

Durante la conversación surgieron temas profundos: la migración y la soledad que la acompaña, la maternidad y la novedad de enfrentarse a un rol completamente nuevo, la duda sobre hacia dónde dirigir la energía cuando los caminos conocidos dejan de tener sentido. Cada historia fue una puerta abierta al alma.
Una de ellas nos llevó a hablar sobre la visión logoterapéutica del sentido. Una participante compartió el relato de una enfermedad. Cuando los médicos le explicaron el riesgo, su respuesta fue:
“Voy a superarlo. Mi hij@ no puede quedarse sola.”
La claridad en su respuesta nos permitió reflexionar sobre la determinación que nace cuando el amor y el sentido se entrelazan, y sobre el significado profundo de la frase de Nietzsche:
“Quien tiene un para qué” ” (o un para quién, en este caso) “puede soportar casi cualquier cómo.”
Recordar como recurso
La segunda parte del ejercicio consistía en integrar conscientemente esos recursos que ayudaron en el pasado, para poder hacer uso de ellos en el momento presente.
Recordar no es solo volver atrás. Es una herramienta para reconocer nuestras fortalezas, volver a ver los recursos que ya están en nosotros y aprender a integrarlos como parte de nuestro repertorio para poder estar en el mundo.
Entre los elementos que surgieron en las charlas, aparecieron algunos esenciales:
- 🌿 El valor de las personas competentes que nos acompañan, no solo en su saber, sino también en su estar emocional.
- 🌿 La autoestima, al reconocernos capaces de superar las situaciones difíciles y validar el camino recorrido que nos ha traído hasta aquí.
- 🌿 La motivación que encontramos en los otros, cuando algo o alguien nos recuerda por qué vale la pena seguir.
- 🌿 La claridad sobre lo que es importante, que nos permite priorizar incluso en medio del caos.
Todo esto nos llevó a reflexionar sobre la importancia del autoconocimiento: aprender a observar nuestras reacciones, ampliar perspectivas y elegir desde un lugar más consciente y libre.
Como dice Viktor Frankl en El hombre en busca de sentido:
“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino.”

El sentido como brújula ante la incertidumbre
Si estás atravesando un momento de cambio o de incertidumbre, recuerda mirar atrás con suavidad: las herramientas que te ayudaron antes pueden volver a acompañarte.
Desde allí nace el propósito del Club de lectura “El hombre en busca de sentido”, un encuentro presencial en el estudio Ahó, donde exploraremos las enseñanzas de Frankl desde un lugar vivencial y práctico.
Comprender que no somos lo que nos sucede, sino cómo decidimos posicionarnos frente a ello, abre un espacio de libertad y responsabilidad interior.
📖 Fechas: martes 18 y 25 de noviembre, 2 y 9 de diciembre
📍 Lugar: Estudio Ahó, Barcelona
🔗 Más información aquí
💫 Te invito a sumarte al Club de lectura “El hombre en busca de sentido” para explorar, juntas, el poder transformador del sentido en nuestra vida.
Recursos adicionales
En el podcast:

🎧 Escucha el episodio sobre el sentido en el podcast Por Cuenta Propia
